Echo de menos estar "como en casa". En casa. Mi casa. Añoro ese sentimiento de pertenencia a algún sitio en el que poder relajarme y ser yo misma. Sin máscaras, sin maquillaje, sin miedos. Sentir que puedo descargar el peso que llevo sobre los hombros durante un instante sin recibir críticas. En casa no has de aparentar y se te permiten momentos de debilidad. En casa te sientes arropada, apoyada, querida e incluso amada. En casa. En libertad.
miércoles, 24 de abril de 2013
sábado, 2 de marzo de 2013
Vuelve.
Lo peor será pensar que no tuve un beso de despedida, un último abrazo suyo, una última caricia. Algo que me recuerde todo lo bueno que fuimos, aunque ya no sepa si somos. Algo que llevarme a la mente las noches que le recuerde, algo que sea excusa para volver a quererle.
-Porque en esto del querer o se gana o se pierde, el problema es que el amor, a veces, muerde.
Una última cosa; por favor, vuelve.
-Porque en esto del querer o se gana o se pierde, el problema es que el amor, a veces, muerde.
Una última cosa; por favor, vuelve.
lunes, 11 de febrero de 2013
Benditos domingos.
Sí, me pone mirarme mientras me toco.
Sí, me gusta ver a otros cuando se tocan.
Y sí, me gusta follar y que haya espejos en los que pueda ver cómo me penetran, chupan, tocan, lamen, muerden, besan , etc.
Cuando tengo tiempo libre, me gusta prepararme un baño con espuma, y mientras el espejo se impregna de vaho y la bañera se llena, me gusta quitarme la ropa frente al espejo y contemplarme. Entonces empezar a estimularme, juguetear con mis dedos en la boca, rozarme los pezones con delicadeza, acariciar los labios inferiores, notar como poco a poco, combinando movimientos rápidos y lentos, jugueteando con mi clítoris, me voy humedeciendo, hasta llegar a ese punto en el que me muerdo el labio de placer y contengo mis ganas de gritar. Una mirada pícara al espejo, y a la bañera. ¡Me encantan las tardes de domingo!
jueves, 31 de enero de 2013
Feeling good- Muse
A mí lo que me gusta, es follar mientras suenan grupos como Muse, esa voz tan sexy, tiene un no sé qué, que me puede.
Es oírlo y entrar en una especie de trance, todo movimiento se convierte en derroches de sensualidad y mi cuerpo se estremece. Y lo que más me gustaría ahora mismo, es que me susurraran “fóllame” al oído mientras suena Feeling good. Que me acaricie, mientras aún llevo mis braguitas de encaje puestas, para calentar el ambiente, y me bese delicadamente, luego que me quite las braguitas con la boca, pero que se detenga en la pelvis, y se pierda en mi cadera. Pasado un rato, que siga bajando las braguitas y una vez descubierto mi sexo, que me mire a los ojos, y empiece a lamer y besar. Una vez hecho esto, que se abalance sobre mí, me sujete las muñecas y me inmovilice, con cariño, para que no pueda resistirme a sus encantos. Que me haga suya y que me haga gritar, que su único interés sea mi disfrute disfrute y que él llegue al orgasmo al oírme gritar. Todo esto con Muse como BSO, y una vez hayamos acabado, seguir nuestra fantasía hasta límites insospechados…
Yo lo que quiero, es que me susurren “fóllame” al oído.
“Feeling good”
Y recordad, el amor no tiene edad Y EL SEXO NO TIENE HORA.
martes, 29 de enero de 2013
Cansada de esperar(te).
No espero que sufras, ahora que sabes que no me puedes tener.
No espero que llores, una vez asumas lo que has perdido.
No espero que nos recuerdes, cuando visites esos lugares reservados para nosotros.
No espero que pienses en mí, cada vez que beses los labios de otra mujer.
No espero que me llames ni que re arrepientas cuando reconozcas tus errores.
No espero que sonrías, nostálgico, cuando oigas mi nombre.
No espero que desees volver a verme.
No espero que quieras conservar ninguna de mis fotos.
No espero que te culpes por lo nuestro.
No espero que me quieras como amiga.
No espero que me eches de menos.
No espero que mientas, nunca más, en lo que a "nosotros" respecta.
No espero nada de ti… Ya no.
lunes, 28 de enero de 2013
Billete solo de ida, por favor.
Suspiros que se escapan de mis labios y viajan hasta la oscuridad de tus lunares,
visitando las constelaciones de tu espalda, haciendo parada en tus costillas de
marfil, en tus piernas kilométricas e incluso en ese valle perdido que tienes entre
las piernas. Cometas que me inyectan mi dosis de adrenalina diaria son tus besos.
Y tus manos, con esos dedos finos que recorren ingrávidos mi cuerpo. Como si yo
fuera tu satélite; girando alrededor tuyo, disfrutando de la falta de oxígeno propor-
cionada por la unión de nuestros cuerpos.
- Billete de ida a tu sexo, por favor. Necesito perderme en ti, otra vez.
domingo, 27 de enero de 2013
La otra
Se despertaba con el olor a café recién hecho.
Los domingos no sólo disfrutábamos del café, disfrutábamos de una buena conversación,
(algo que siempre he apreciado), intercambiábamos opiniones sobre temas de actualidad,
y disfrutábamos de nuestros cuerpos.
En cuanto se acababa el café, le gustaba acercarse lo máximo a mis labios, para, sin dejar
de mirarme a los ojos, susurrar; hoy vas a ser mía, como cada domingo. Entonces, yo le daba
el último sorbo al café y nos íbamos a la cama a a bailar bajo las sábanas, nos gustaba que
nuestra respiración se sincronizara, nuestros gemidos iban acompasados en una partitura de 3/4
y nuestros labios se impregnaban de la más íntima esencia del otro.
Cuando caía la tarde, él, se vestía, me daba un beso en la mejilla y se despedía hasta el próximo
domingo. Yo sabía que tenía mujer e hijos, que volvía a casa para dedicarles tiempo a ellos,
que su mujer pensaba que estaba en un congreso todo el fin de semana, pero me daba igual.
Sabía que no era más que un pasatiempo para él. Su salvadora. La única que le permitía salir de
su rutina y darle algo de emoción a su vida. No era más que esa pobre tonta con un amor no
correspondido. La estúpida que se dejó bañar en halagos. La ilusa que creía que, algún día, quizá
se diera cuenta de cuánto valía y decidiera elegirme a mí frente a su familia. Esa era yo.
Podéis llamarme "LA OTRA".
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