miércoles, 9 de noviembre de 2011

REALITY.

-La realidad no es más que una mentira envuelta en papel de regalo de colores metalizados y vistosos. La realidad es una ventana con persianas rotas. La realidad es un ramo de flores marchitas. La realidad es un bucle de mentiras ligadas entre sí. La realidad es que te odio.La realidad no es más que una mentira envuelta en papel de regalo de colores metalizados y vistosos...

Por amor al odio vol.III

A veces sólo hay que dejar la mente en blanco para poder escribir.
Eso significaría sacar tus grandes manos, tu mirada cálida, tu incipiente barba, tus caricias , tus polvos, tu voz, tu olor seductor y tus besos de mi cabeza. No quiero.
 No puedo. 
Por ello sigues siendo mi jodido tema de conversación predilecto.

Por amor al odio vol. II




No fue bonito quererla. Ni fue bonito ni fue fácil.
No serás capaz de domar a una mujer con semejante carácter- me decían mis amistades más cercanas. Quizá tenían razón, pero yo no estaba dispuesto a escuchar a nadie más que a mi corazón, - quien no arriesga no gana, esto me lo repetía cada día, mirándome al espejo, la persona del espejo sabía la verdad.Aquel hombre me miraba serio e impedía mi sonrisa con su mirada. Desacreditaba mi felicidad con dosis de realidad.
Quien no arriesga no gana, quien no arriesga no pierde. Estaba dispuesto a perderlo todo por ella.
Perdí tiempo, mucho. Perdí tiempo mimándola, escuchándola, abrazándola, besándola…
Perdí mi tiempo. Ahora busco todo ese tiempo en los culos de las botellas de whisky.

-Maldita zorra, aún me quita el sueño.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Conversaciones desde el frenopático. Pt. I

-Si en el fondo estamos los dos hechos unos románticos. A nuestra manera, pero románticos al fin y al cabo
-Somos unos románticos incomprendidos. La gente no entiende que puedas hablar de meter pollas en agujeros y que suene más poético que sexual
-La gente no sabe leer entre líneas
-Por eso existe la religión
-Touché

Conversaciones desde el frenopático



Conversaciones desde el frenopático presenta una serie de conversaciones mantenidas una noche de insomnio entre el Señor Miriel y yo. A veces dejamos volar nuestra imaginación hasta límites insospechados.
Otras veces, jugamos a fingir ser personas serias y centradas, preocupadas por nuestras banales y míseras vidas, pero eso como ya he dicho antes, sólo ocurre a veces: los miércoles, vísperas de festivo y en ocasiones especiales como cumpleaños y demás…
Y así transcurren las noches en el frenopático, en el que nuestras pobres almas llevan tiempo encerradas. Nos divertimos imaginando nuestra vida fuera de aquel horrible lugar, cometiendo esas atrocidades que se nos pasan por la cabeza, seres supuestamente racionales, impulsivos y compasivos. 
Ellos no tienen ni idea de porqué estamos aquí y estoy segura, de que cuando se enteren, no nos soltarán jamás.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Por amor al odio vol.I


Entrar a mi bar favorito, un jodido antro del centro de la ciudad, lúgubre, de aspecto descuidado y butacas roídas, y encontrarte allí, pues mira, sí, me jode. Me jode porque creí haberte dicho que ese bar pertenecía a lo que según la delimitación del mapa era “mi zona” y tú no tienes permiso alguno para estar allí.                            
Y casualmente vas acompañado. Te encanta invitar a tequila a las mujeres, te hace sentir muy hombre invitarlas a beber , y una vez ellas apenas pueden articular palabra, te ofreces a llevarlas a casa, les ofreces ayuda para acomodarlas en su cama y desvestirlas… y  la misma mierda de siempre.                                        
 Ahora sólo bebo cerveza, así ni tengo resacas, ni malos recuerdos de polvos contigo. Me acercaré a saludarte sólo por ver la cara de la guarra con la que estás. Típico, ves que me acerco y tu acompañante se va al baño a “empolvarse la nariz”, rayitas cortesía de la casa, otra de tus tácticas de ligue.

-          -Veo que hay cosas que no cambian. ¿A cuántas te has tirado esta semana? Aunque claro, no es algo que me importe.
-        -  Sólo es una compañera de trabajo…
-        -  ¿qué coño haces aquí? Creí haberte dicho que a este sitio tienen vetada la entrada a los cerdos.
-         - Me encanta cuando te enfadas. No sabes lo sexy que estás cuando frunces el ceño. Mi amiga ya se marcha, ¿te apetece acompañarme?
-       -   Lárgate.
-         - ¡Camarero, ponga dos chupitos de tequila y anótelos en mi cuenta!
-         - Te odio.
-        -  Y yo a ti, pero me muero por follarte.

a 330 days fight.




La familia no se elige y es la que siempre que lo necesites va a estar ahí, no lo olvides, (típica frase de mi madre).
Las desgracias tampoco se eligen, el destino y sus vicisitudes juegan sus cartas y es entonces cuando a uno le toca estar ahí, a pie de cañón, aguantando estoico lo que venga y, obviamente, superándolo.
Ella sigue su rutina, intenta llevar la misma vida que antes llevaba, pero no es fácil. No es fácil ser cabeza de familia. Tampoco es fácil sobrellevar tus problemas y los del resto. Ni es fácil, ni agradable.
Supongo que una mujer luchadora es así. Procura no mostrar ningún tipo de debilidad, (aunque no siempre es posible), no siente la necesidad de contar sus problemas, ni necesita compasión alguna. Eso es algo que tenemos en común…
Ella es así: afable, protectora, cariñosa, charlatana, sensible.
El tratamiento la hace así: airada, gritona, cabezota, depresiva, pesimista.
Cuesta creer que sea ella la que nos saca sonrisas al resto, la que evita discusiones, la que cumple su deber como madre y como mujer trabajadora.
-          ¿Sabes? A la familia no se le elige, pero pese a los momentos desagradables y a los problemas, (que no han sido pocos), no me arrepiento de la que me ha tocado.